domingo, 20 de julio de 2014

PSICOHEDONIA: ¿HEDONISMO O CELEBRACIÓN?





Se ha de reconocer que la modernidad nos ha concedido aportaciones magníficas. Sobre todo nos ha permitido realizar un desarrollo científico extraordinario y un alucinante despliegue tecnológico.  Finalmente, la revolución informática actual ha introducido una velocidad de vértigo en todos los ámbitos. De esta manera, hemos entrado en una era de progreso acelerado, donde todo se mueve a un ritmo frenético.



Pero, al mismo tiempo,  este marcado triunfo de lo empírico, de lo externo, de lo material nos ha ido disociando de lo interno,  de los valores de fondo, de lo interior, de lo subjetivo… En definitiva, nos ha dejado huérfanos de profundidad… Nos ha dejado huérfanos de Espíritu.




La tecnología ha conseguido un mundo mucho más cómodo y sofisticado… pero no nos ha hecho más felices. Y para remate, el derrumbe de lo social, el cataclismo de los paradigmas políticos ha acabado con las ilusiones. Entre el colapso del comunismo y la agonía del capitalismo nos ha quedado un horizonte más que sombrío.

Vivimos con poco entusiasmo, con poca alegría, con pocos valores motivadores: a duras penas  queda la idea del progreso, como mucho… y así la inquietud natural del ser humano, en este mundo postmoderno, chato y sin fe, se ha ido convirtiendo en  un vacío existencial  que se pretende sofocar a base de un consumismo compulsivo. Desde luego, se intenta encontrar la alegría de vivir de forma desesperada.  Sin duda, la sociedad actual es una sociedad hedonista, pero practica un hedonismo vacío y de fuga. Busca el placer a toda costa y, además, lo hace de forma tan superficial y compulsiva que lo que logra es hundirse cada vez más en el ansia y la angustia.




La PSICOHEDONIA, en cambio, como sistema de vida, nos invita a un hedonismo mucho más profundo. La PSICOHEDONIA  nos propone abrirnos a la Alegría natural de la Existencia, desde un hedonismo humanista, que hace un aprovechamiento de la vida en todas sus vertientes. La PSICOHEDONIA no busca el placer como escape del dolor y menos aún a través del consumismo. La PSICOHEDONIA no se interesa por la posesión. No se basa en el tener, sino en el ser.

La PSICOHEDONIA entiende que llegado a un punto, no se trata ya de consumir más, ni de poseer...    




                           ... sino de expresarse a sí  mismo.

La PSICOHEDONIA redescubre el placer de sentir la vida a través de las posibilidades que nos ofrecen nuestras propias cualidades, nuestro propio potencial. Es una forma alternativa de experimentar la vida a la ofrecida por la sociedad materialista y competitiva, que nos arroja tiránicamente hacia lo externo, en una huída hacia adelante, a una horizontal y superficial experiencia vacía.



La PSICOHEDONIA  desarrolla todas las dimensiones personales y transpersonales en una práctica integral de vida, estimulando la conciencia sensorial que nos ancla en el presente y nos centra en el aquí y el ahora.




La PSICOHEDONIA enseña a consumar en lugar de consumir. A experimentar plenamente la vida: desde la agonía hasta el éxtasis. Pues integrando ambas polaridades de la realidad, más allá del placer… más allá del dolor, es como irrumpe de forma impresionante el auténtico goce de la existencia: la DICHA… el auténtico sentimiento psicohedónico. ¡La Celebración de la Vida!

Escrito por Lauren Sangall. Psicólogo Clínico. Psicoterapeuta. Premia de Mar -Barcelona-           Tel. 93 751 63 54      e-mail: laurensangall@gmail.com 

miércoles, 11 de junio de 2014

"LA PSICOHEDONIA: La Puerta de entrada al Ser."





Hoy quiero presentaros mi propio sistema de Psicología Transpersonal: la PSICOHEDONIA: la puerta de entrada al Ser.

La Psicohedonia, aunque arranca desde la Psicología Positiva, va más allá, avanzando y adentrándose progresivamente en los dominios de lo Transpersonal.

El concepto de psicohedonia  puede entenderse a tres niveles:
                                                                
  
1º: la psicohedonia como un sentimiento.                                                                                                     
2º: la psicohedonia como una actitud …y                                                                                                                                     
3º: Como un método: El método de la Psicohedonia, el cual he ido elaborando y desarrollando ayudado por la experiencia de más de 30 años de ejercer la psicología clínica y la psicoterapia. Este método estimula y despliega nuestro potencial para sentir la felicidad, para experimentar la Celebración de la Vida, siguiendo un camino de autorrealización. Vamos a verlo por partes:





Decíamos, en primer lugar, que podemos definir la psicohedonia como un sentimiento. Un sentimiento que nos conecta con la Alegría de vivir. Con la conciencia radiante y pletórica de estar vivos.

Todos podemos recordar algunos momentos, en nuestra vida, en donde nos hemos sentido vibrantes… felices de estar experimentando  exactamente lo que estamos experimentando en ese preciso instante… y hasta, incluso, con una fascinante sensación de Asombro, como con una voz interior que nos dijera, exclamativamente: “¡Yo… Aquí…!”

A ese sentimiento de Celebración podemos llamarle psicohedonia. ¡Un sentimiento de Celebración que nos permite vivir un momento psicohedónico!





Y de igual manera que podemos vivir un momento psicohedónico, también podemos tener una ACTITUD PSICOHEDÓNICA: Una actitud psicohedónica ante la vida. Aquí no hablaríamos ya, solamente, de un  sentimiento esporádico que nos permite experimentar momentos radiantes, sino de un ENFOQUE ante la vida. Si antes hablábamos de MOMENTOS psicohedónicos,  cuando la Psicohedonia se convierte en una actitud, entonces podemos hablar de PERSONAS PSICOHEDÓNICAS. 
Personas a las cuales la Psicohedonia les ha facilitado un Marco de Referencia.   

                Un marco de Referencia vitalista, alegre… y a la vez profundo, que dota de sentido y propósito a la vida… La Psicohedonia, entonces, se convierte en una actitud basada en un enfoque, en un modelo, en un paradigma en que la vida adquiere sentido pleno a través de la actitud de vivirla con intensidad, con sensibilidad, con conciencia… ¡Con totalidad!





Pero para que todo ello no se quede únicamente en un propósito, en una simple declaración de intenciones, es preciso una praxis, una práctica que nos entrene y nos habilite a vivir con esta perspectiva… y es entonces cuando hablamos de la Psicohedonia como un método, como un conjunto de técnicas que nos permite ir desarrollando nuestro potencial humano.





Así, pues, llamamos Psicohedonia a un método de desarrollo y crecimiento personal, a  un Sistema de Psicología Transpersonal. De hecho, representa un puente entre la Psicología Positiva y la Psicología Transpersonal. Arranca en los dominios de la Psicología Positiva, ya que su punto de partida se encuentra en la atención y la concentración en nuestras sensaciones y emociones más positivas, como por ejemplo: el placer, el bienestar,  la alegría, la creatividad, el arte, la contemplación estética de la belleza, el amor, la paz interior… y mediante una serie de  técnicas y ejercicios se van desarrollando múltiples áreas de nuestro potencial, como son la Sensibilidad Integradora, la Conciencia Sensorial, la Atención Plena, la Imaginación Activa, el Espacio Interior que nos permite contener cualquier tipo de vivencia, ya fuere placentera o, incluso, dolorosa… La Empatía profunda, la Contemplación… con todo lo cual nos va adentrando progresivamente en lo Transpersonal, hasta convertirse en un auténtico camino de desarrollo psicoespiritual.

En resumen, la Psicohedonia nos muestra el acceso al inmenso placer de celebrar la Vida. Y cuando conseguimos estar centrados en esta “perspectiva psicohedónica”, aparece una puerta hacia el gran misterio.


La integración de comprensión intelectual y de empatía afectiva, estimulada por la práctica de ejercicios activos en la vida cotidiana, nos alinea en un triángulo de energías: pensamiento, emoción y acción. Y esto nos coloca en armonía ante la Consciencia, situándonos en la puerta de entrada al Ser. Por eso decimos que “la PSICOHEDONIA es la puerta de entrada al Ser.”

Escrito por Lauren Sangall. Psicólogo Clínico. Psicoterapeuta. Premia de Mar -Barcelona-           Tel. 93 751 63 54      e-mail: laurensangall@gmail.com 

miércoles, 28 de mayo de 2014

“EL NUEVO HOMBRE.” (Curso-Taller de Despertar de la Conciencia)






Después de dos años consecutivos, los Talleres de Despertar de la Conciencia en Can Rosich llegan a su fin.
Os agradezco de corazón a todos los que habéis contribuido para que este hermoso itinerario haya sido posible, desde la gerencia y el personal de Can Rosich hasta todos y cada uno de los participantes, en cualquiera de los talleres.  ¡MUCHAS GRACIAS!


          OSHO: EL MENSAJE DEL MÍSTICO REBELDE.





El próximo y último taller del programa representa un homenaje a la figura de Rajnees Chandra Mohan, más conocido como Osho, el maestro rebelde.

Nos centraremos, fundamentalmente, en el legado específico que Osho nos entregó: su “manifiesto del Nuevo Hombre”, al cual denominó: "Zorba, el Buda", ya que integra tanto lo mundano como lo transcendente, representando la realización del ser humano total.

Osho fue pionero y precursor de una inmensa variedad de conceptos, técnicas, reflexiones e ideas que, a medida que pasa el tiempo, van avanzando con paso firme a través del caótico vértigo de la sociedad contemporánea:

-      La reconexión de la ciencia y la conciencia, la Bioética.
   -  La integración cuerpo-mente, la conciencia corporal y la visión psicosomática.
-      La adecuación de la meditación a los tiempos modernos.
-      La importancia de la Atención Plena.
- La risoterapia.
-     La globalización, desde la perspectiva de una economía humanista y sostenible.
-      La modernización y el progreso científico al servicio de la Humanidad.
-      Etc., etc., etc. …


CURSO-TALLER:

EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA.


El Curso-Taller de Despertar de la Conciencia representa un itinerario a recorrer durante la temporada 2013-14, el Primer Viernes de cada mes.

Un recorrido para realizar con el cuerpo, la mente y el corazón. Supone un encuentro con “el camino de  vuelta”, el cual nos va acercando a un conocimiento profundo de nosotros mismos.

En el Curso-Taller, las reflexiones teóricas se complementan con ejercicios vivenciales de Atención Plena, Meditación, Conciencia Sensorial, Ingesta Consciente, Biodanza y Musicoterapia, entre otros.

Si bien, en su conjunto, el Curso-Taller mantiene una continuidad y consistencia interna, para dar una visión más global e íntegra de lo transpersonal, cada Taller mensual representa una unidad y puede asistirse, de forma puntual, a los que se prefiera.




Fecha del taller "EL NUEVO HOMBRE.": Viernes, 6 de Junio de 2014
Lugar: Can Rosich (Pineda)
Horario: de 17 a 21,30 h.
Imparte:  Lauren Sangall  (Psicoterapeuta)
Precio: 30 €  (incluye consumición de coktail en la tertulia de despedida).
Materiales necesarios: ropa cómoda, zapatillas, esterilla y cojín. 

Contacto: para reservas: Tel. 93 751 63 54   
                                     e-mail: laurensangall@gmail.com




lunes, 19 de mayo de 2014

“La trampa de la Seguridad.”



El ser humano busca desesperadamente, antes que nada, encontrar seguridad en su vida. Y como en el fondo eso es algo imposible, acaba por inventársela.

Los esfuerzos que llegamos a realizar para intentar reducir la sensación de inseguridad llegan a ser múltiples e inconmensurables. Levantamos castillos y murallas protectoras, elaboramos estrategias, promulgamos leyes, establecemos normas, diseñamos protocolos, construimos mecanismos mentales de defensa, proyectamos mapas, planos, hojas de ruta…  estructuramos la vida en compartimentos estancos, divididos y disociados… Y cuando, en cierta medida, los conseguimos… entonces llega el desencanto.



Y es que resulta que la seguridad… es abominable. Lo “seguro” acaba por perder todo el encanto. Lo que pueda considerarse como “completamente seguro” se convierte automáticamente en algo totalmente insípido. ¡No puede disfrutarse en absoluto! Pues algo que este “vivo” y que a la vez sea “seguro” es imposible que pueda darse. Pues lo “vivo” y lo “asegurado” son  del todo incompatibles, ya que todo lo vivo es, por definición, inseguro e impredecible.

Si queremos sentirnos seguros, entonces debemos decantarnos por lo muerto. Asumir que habremos de arrastrarnos por la existencia “muertos en vida”. Instalarnos en el aburrimiento estéril. Fosilizarnos. Blindarnos con todo tipo de defensas, previsiones, aseguradoras, abogados y demás gestores de la estupidez humana. “Crear seguridad” es construir una cárcel y recluirnos, prisioneros, dentro de ella, mientras que vamos suspirando y proclamando a los cuatro vientos que anhelamos la libertad.



            Con todo esto no pretendo rebatir las teorías de Maslow y su célebre pirámide de las necesidades básicas y las motivaciones humanas, pues queda bastante claro que a lo primero que hemos de reaccionar es a nuestro instinto de supervivencia, tratando de satisfacer lo más adecuadamente posible nuestras necesidades fisiológicas: respirar alimentarnos, etc. Como decía Wayne W. Dier, “lo primero es ser un buen animal”. Y a partir de aquí se irán despertando  motivaciones cada vez más elevadas… Lo que estoy tratando de explicar es que la “seguridad” y el “control”, como tales, en realidad no existen. Podemos desear, buscar, reivindicar y  defender un territorio, un techo, un hogar, una familia, un trabajo y un entorno social favorable para cubrir nuestras necesidades y motivaciones de base, puesto que representan el asentamiento de nuestra estabilidad tanto física como psicológica, pero esto no quiere decir que podamos encontrar la “seguridad” y el “control” definitivos.  Por lo tanto, obsesionarnos con su posesión tan sólo nos llevará, paradójicamente, a vivir continuamente angustiados por una sensación ansiosa de inseguridad amenazante que no nos permitirá expandirnos en la vida.


            ¡La vida es insegura! ¡En ella nada está asegurado! De ahí su gran valor. De ahí su emoción… En cambio, si aunque hicieres lo que hicieres… no pudiera perderse, si pudiere asegurarse… ¿qué valor tendría? ¡No haríamos nada! ¡Absolutamente nada! ¡Como mucho, intentar fútilmente suicidarnos por absoluto hastío… y ni por esas!,  como en la película del “día de la marmota” (“Atrapado en el tiempo”).  En realidad, todo en ella es inseguridad, es incertidumbre… ¿Quién sabe lo que va a suceder el siguiente instante…?

            Hagamos, desde luego, lo que tengamos que hacer para encarar las necesidades que requiramos para vivir,  afrontemos cada día  las exigencias que nos arroja encima la existencia, pues cada día trae su propio afán, pero tratemos de soltar el pretendido control de los resultados…  Dejemos de hablar de “control” y mejor substituyamos ese término  por los de  “atención”, “gestión” y  “orden”.  Y que no quede sólo en palabras, sino que pongámonos manos a la obra… y cada uno a lo que haya que hacer, para que de esta manera podamos renunciar a la “ilusión de seguridad” y podamos desarrollar, entonces, en su  lugar, la “fe” y la “confianza”.

Escrito por Lauren Sangall. Psicólogo Clínico. Psicoterapeuta. Premia de Mar -Barcelona-           Tel. 93 751 63 54      e-mail: laurensangall@gmail.com 

lunes, 28 de abril de 2014

"LA LIBERTAD" (2) (Curso-Taller de Despertar de la Conciencia).





                                   El Gran Viaje hacia la liberación.


Debido al gran interés suscitado por el anterior taller, dedicado a la LIBERTAD, y la propia extensión de la temática, se ha decidido modificar la programación de los talleres del mes de mayo, a fin de poder ofrecer un segundo taller sobre la LIBERTAD, tal como se ha solicitado
.

   - El largo camino de la liberación... 

   - Desde la esclavitud del instinto a la Conciencia reflexiva de Voluntad...

   - Desde la Conciencia reflexiva de Voluntad... a la Conciencia de Unidad. 

   - Una experiencia comprensiva y vivencial para avanzar por los caminos de la Libertad.

         
                      Libertad física.                                                                                                               Libertad psicológica.                                                                                                                Libertad espiritual.


                           ¡Un Taller para despertar!




CURSO-TALLER:

EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA.


El Curso-Taller de Despertar de la Conciencia representa un itinerario a recorrer durante la temporada 2013-14, el Primer Viernes de cada mes.

Un recorrido para realizar con el cuerpo, la mente y el corazón. Supone un encuentro con “el camino de  vuelta”, el cual nos va acercando a un conocimiento profundo de nosotros mismos.

En el Curso-Taller, las reflexiones teóricas se complementan con ejercicios vivenciales de Atención Plena, Meditación, Conciencia Sensorial, Ingesta Consciente, Biodanza y Musicoterapia, entre otros.

Si bien, en su conjunto, el Curso-Taller mantiene una continuidad y consistencia interna, para dar una visión más global e íntegra de lo transpersonal, cada Taller mensual representa una unidad y puede asistirse, de forma puntual, a los que se prefiera.





Fecha del taller de LA LIBERTAD (2): Viernes, 9 de Mayo de 2014
Lugar: Can Rosich (Pineda)
Horario: de 17 a 21,30 h.
Imparte:  Lauren Sangall  (Psicoterapeuta)
Precio: 30 €  (incluye consumición de coktail en la tertulia de despedida).
Materiales necesarios: ropa cómoda, zapatillas, esterilla y cojín. 

Contacto para reservas: Tel. 93 751 63 54   
                                     e-mail: laurensangall@gmail.com

martes, 15 de abril de 2014

“El mapa no es el territorio” (2ª. Parte) (“Las cosas no son nada.”)



            Los conceptos con los que  intentamos describir la realidad no son rasgos de la realidad, sino invenciones del hombre, representaciones, creaciones de la mente. Evidentemente, cumplen una función de relevante importancia: representan nuestros esfuerzos por ir “despertándonos”, nuestros intentos por ir encontrando un orden a partir del caos confusional en nuestra balbuceante consciencia, nuestra Épica Transcendente por comprender  la Naturaleza, tras las huellas de nosotros mismos…


            Por mucho que lo repitamos, cuesta que nos cale en lo más hondo eso de que “el mapa no es el territorio” y seguimos confundiéndolos. Por poner algún ejemplo básico: con las palabras solemos hacer verdaderos juegos de magia y con ellas podemos separar lo que en realidad es absolutamente inseparable, así, pues, decimos: “compra” y también decimos “venta”, como si fueran dos cosas independientes, cuando en la realidad no existen las compras sin las ventas… y viceversa. Es decir: lo único que existe son las “compraventas” (si se quiere: “compra-ventas”). Tal vez este ejemplo parezca obvio e insípido, pero… ¿qué ocurre cuando se aplica la misma reflexión al placer y al dolor, al bien y al mal, al espacio y al tiempo… etc., etc., etc.?

            Analicemos un poco la última propuesta: por regla general, seguimos tomando los conceptos de “espacio” y de “tiempo” como atributos de la realidad y, al igual que los griegos de hace dos mil quinientos años, continuamos creyendo que la geometría forma parte de las propiedades de la Naturaleza, cuando no son más que construcciones de nuestro intelecto. Recordemos que a partir de Einstein, la Física moderna ha pulverizado la idea de un espacio tridimensional, independiente de los objetos que contiene, y en donde el tiempo fluyera también de forma independiente y uniforme. La teoría de la Relatividad ha demostrado con contundencia, y se ha confirmado incontablemente en los experimentos de alta tecnología, que el espacio no es tridimensional, así como que el tiempo no es, en absoluto, una constante independiente, sino que, por el contrario, los dos se encuentran indisolublemente relacionados. Por lo tanto, el espacio y el tiempo forman un continuum cuatridimensional, al que se le ha acabado por llamar “espacio-tiempo”.

            Todo esto nos resulta muy desconcertante, por la sencilla razón de que nuestros sentidos no saben captar directamente el espacio-tiempo de cuatro dimensiones y hemos de conformarnos con las simples evidencias teóricas de las matemáticas, o, a lo sumo, aceptando algunos de sus “reflejos” en el mundo tridimensional, como podría ser el hecho de que cuando miramos al sol, sepamos que estamos viendo el sol, sí, pero el sol de hace ocho minutos. El mismo tiempo que tarda la luz en viajar del sol hasta nosotros. Por idéntica cuestión, mirando a través de potentes telescopios observamos, en este momento, imágenes galácticas correspondientes a un pasado remoto, de hace millones de años.


            Otro “absurdo espacio-temporal” lo constituiría el enlentecimiento de los relojes en movimiento, que funcionan a ritmos diferentes. Ya saben: la célebre paradoja del hombre que viajara en una nave espacial a altísimas velocidades, y que al regresar a la Tierra quedaría asombrado por ser más joven que sus contemporáneos, y es que todos sus relojes se habrían ralentizado a causa del movimiento, con lo cual el tiempo se manifestaría de forma más lenta, con respecto a los relojes de la Tierra. En la práctica, el efecto del enlentecimiento del tiempo por el movimiento sólo lo hemos podido comprobar empíricamente en los experimentos con partículas, cuya vida media se dobla al sobrepasar el 80% de la velocidad de la luz, y se multiplica por siete al llegar al 99%. De hecho, para las partículas, su “tiempo” de vida seguiría siendo el mismo. Es solamente para el observador que está fuera del acelerador de partículas y que, por lo tanto, no está sometido a aquellas velocidades, para quién el “tiempo” de vida de las partículas en movimiento se habrían alargado.



            En la primera parte del artículo (el anterior post) decíamos que “Maya” es la ilusión de tomar los conceptos y representaciones por la misma realidad, la ilusión de confundir el mapa con el territorio. De igual manera, las ciencias naturales ni descubren ni explican la Naturaleza, como parecía creerse sólidamente, sino que, como diría Heisemberg, sólo “forman parte de la interacción existente entre la naturaleza y nosotros mismos”. Pues, aunque nos resulte difícil aceptarlo, no podemos ser simples observadores, sino que somos observadores participantes. Nuestra propia observación interviene, participa, contamina y condiciona aquello que estamos observando. Con todo ello resulta que, en realidad, no existe la “observación”, la cual es el pilar de la ciencia. Lo que existe es la “participación”, y esta es, precisamente, el pilar de la experiencia mística.

            Entre sujeto y objeto existe un continuum, lo cual imposibilita la separación completa entre el observador y lo observado. Este aspecto fue el que estuvo remarcando Krisnamurti, una y otra vez a lo largo de toda su obra, aunque yendo aún más allá, pues cuando la observación es profunda, a través de un estado meditativo… cuando se contempla así, el observador y lo observado… llegan a ser lo  mismo. El observador, el acto de observar y lo observado se fusionan.  Es el “momento cumbre” que describía Maslow… es la Conciencia de Unidad.

            También resulta muy interesante el recordar que en un nivel atómico y subatómico, los objetos sólidos desaparecen. Todo lo considerado “materia” por la física clásica se disuelve, reduciéndose a simples “patrones” de probabilidades”. Ni siquiera son “patrones de probabilidades de cosas”, sino “probabilidades de interconexiones”. Desde la visión cuántica, el Universo deja de ser un collage de objetos, para pasar a ser una impresionante telaraña cósmica de interrelaciones, a través de múltiples flujos de información. A fin de cuentas, viene a ser prácticamente lo mismo que expresara Sri Aurobindo, de forma mística, en su Síntesis del Yoga, donde llegó a dictaminar que “las cosas derivan su ser y su naturaleza de su interdependencia mutua y en sí mismas… no son nada.”

Escrito por Lauren Sangall. Psicólogo Clínico. Psicoterapeuta. Premia de Mar -Barcelona-           Tel. 93 751 63 54      e-mail: laurensangall@gmail.com